LED

 ¿QUÉ SON LOS LEDs?

Técnicamente, un LED puede  definirse como un dispositivo semiconductor productor de luz monocromática, o sea, de una sola longitud de onda, cuando se polariza de manera directa y es atravesado por la corriente eléctrica. Para simplificar, se lo puede definir como el último y más novedoso sistema de iluminación desarrollado industrialmente.
LED significa, por sus siglas en inglés, Light-Emitting Diode, es decir, diodo emisor de luz, y se elabora con varios componentes. El elemento principal de los semiconductores es el silicio, que funciona como aislante en estado natural, pero al que se suman distintos componentes que le dan propiedades conductoras. Este proceso, que se llama dopaje, puede ser de tipo N (al silicio se agrega fósforo o arsénico) o de tipo P (adición de bora o galio). Tanto el silicio P como el N no son especialmente conductores (de ahí el nombre semi), pero al combinarse se forma la juntura P-N, el dispositivo semiconductor más simple y la base de la electrónica moderna. Así se origina el diodo, un dispositivo que permite el paso de la corriente eléctrica en una sola dirección.
El rango de colores de los LEDs (la longitud de onda) varía desde el ultravioleta al infrarrojo, pasando por todo el espectro de luz visible. La inclusión de nuevos materiales en su diseño permitió aumentar el número de colores disponibles, ofreciendo al mismo tiempo una eficiencia lumínica de bajo consumo energético muy superior en rendimiento a la de las lámparas incandescentes.
 

LA TECNOLOGÍA DE LOS LEDs

Los LEDs, como los diodos convencionales, emiten una radiación infrarroja, alejada del espectro visible. Esta situación cambia al combinarse con materiales especiales con los cuales se alcanzan longitudes de onda visibles. En los LEDs, una geometría especial evita que la radiación emitida, como sí sucede en los diodos convencionales, sea reabsorbida por el material circundante del propio diodo.
Aunque el conocimiento sobre los diodos es muy antiguo, la reciente propagación de los LEDs tiene otra explicación. Aunque ya se conocía los diodos verdes y rojos, el azul no se descubrió sino hasta 1993, cuando se logró dar con la forma de fabricarlos en este color mezclando Nitruro de Galio y Nitruro de Indio, actualmente utilizados.
La inclusión de los diodos azules modificó todo el escenario. Al mezclarse en partes iguales con los verdes y rojos, se pudo producir luz blanca, lo que aceleró la entrada de los LEDs a múltiples usos: iluminación doméstica, luces de discoteca, pantallas de ordenador, entre varias más.
La utilización comercial de los LEDs ha ido avanzando de manera rápida y continua. En 1999 se comercializaban LEDs con 1W de potencia para uso continuo, y para el año 2002 ya se habían introducido LEDs con 5W de potencia, equivalentes a una lámpara incandescente de 50W. Incluso, se calcula que la progresión en la tecnología de la fabricación de los LEDs permitirá en poco tiempo más su utilidad para iluminación, desplazando a las tradicionales.
Los comienzos del siglo actual trajeron la novedad de la aparición de diodos orgánicos, fabricados con materiales polímeros orgánicos semiconductores. Si bien su rendimiento no se asemeja al que alcanzan los diodos inorgánicos, su costo considerablemente más barato y la posibilidad de depositar gran cantidad de diodos sobre cualquier superficie para crear pantallas de color, los hacen comercialmente muy atrayentes.

Siguiente >>

 

 

Annuaire